Calacatta
El mármol Calacatta es uno de los más exclusivos del mundo, con esas venas doradas características.
Verde salvia, madera de nogal y el mármol Calacatta conviven sin competir.
Hay cocinas que impresionan desde el primer vistazo, y luego hay cocinas que te enamoran cuando te quedas un rato mirando los detalles. Esta es de las segundas.
El punto de partida fue la combinación de materiales: frentes en verde salvia mate, madera de nogal en los módulos altos y en la isla, y mármol Calacatta para la encimera y el frente de pared. Tres texturas muy distintas que, juntas, generan ese equilibrio entre calidez y sofisticación que buscábamos.
La isla es el corazón del proyecto. Más que una zona de trabajo, es un lugar para estar: la encimera de mármol se prolonga en una barra donde caben cuatro personas cómodamente, con esas sillas tapizadas en beige que invitan a sentarse sin prisa. Las lámparas colgantes en latón dorado y plateado rematan el conjunto con un punto de personalidad que no desentona, sino todo lo contrario.
En la zona de almacenaje apostamos por altura. Los módulos llegan hasta el techo, combinando puertas lisas en verde salvia con paneles de madera de nogal que rompen la uniformidad y añaden calidez al conjunto. El horno integrado en negro mate es el único contraste oscuro de toda la cocina, y cumple bien su función: ancla visualmente esa pared sin robarle protagonismo a los materiales.
Las estanterías abiertas en madera, situadas entre la isla y la zona de paso, son un guiño a lo cotidiano: un espacio para los pequeños objetos del día a día que también forma parte de la decoración.